BAHIA Y HASSAN

Bahia y Hassan

Quíos, 2 de junio de 2016. A las 5:00 de la madrugada se alerta a las diferentes ONGs de que tres barcas han llegado al puerto. Entre los voluntarios se encuentra Gabi, una enfermera de Tudela que colabora con SMH. Ella es la que me contó esta historia.

Entre todos los refugiados y refugiadas que atienden hay una mujer embarazada, se llama Bahia. Tiene unos 45 años y está embarazada de tres meses. Junto a ella viajan su marido, dos hijas y dos hijos. Sangra y la trasladan al hospital. Tras mucho insistir por parte del equipo sanitario le hacen una ecografía y tiene gemelos, pero ha perdido uno de los bebés. La mirada de Bahía se pierde en la pared, en cada rendija de las baldosas deja un poco de dolor silencioso.

El hospital no se hace cargo y a las pocas horas le dan el alta y la devuelven de nuevo a la esplanda donde hace unas horas ha llegado. Aunque el trato hospitalario es malo e indigno, la mujer da las gracias a los miembros de SMH. Le fabrican una cama con mantas para que descanse y se recupere del duro viaje, de la debilidad por el aborto y sobre todo, de la perdida de un hijo.

Bahia y Hassan

Doce horas más tarde de su llegada a puerto, por fin se persona un miembro de ACNUR. Aunque tarde, consigue que le ingresen de nuevo en el hospital para recibir el trato que merece. Gabi no sabe árabe, Bahia tampoco inglés, su lenguaje es el de las miradas, el de las manos agarradas, el invisible que tanto dice. Les llaman a un aviso de ambulancia y tienen que marcharse dejando a la mujer en la cama. Bahia está sola, al no haberse podido registrar aún en el campo, no dejan a su familia estar con ella.

A la vuelta de la emergencia, aunque entre ellas se entienden, por si acaso, Rami, un chico palestino, acompaña a la enfermera para traducir lo que Bahía le cuenta. Ella les narra su viaje. Han llegado con cuatro hijos, pero tiene un quinto, Hassan, ahora tiene 8 años, pero no lo ve desde que tenía cinco. La guerra se endureció mucho y Bahía y su marido eligieron a Hassan para huir con su tio. Desde entonces han mantenido el contacto esporádicamente, y aunque cree que cruzó hace un tiempo a alguna isla griega, intuye que Quíos, no sabe donde está.

Mientras Bahía descansa en el hospital, su familia, por condición de vulnerable es acogida en un hotel a la espera de que su madre y esposa se recupere.

Bahia y Hassan

El equipo de SMH, sigue con su labor y en el hotel de vulnerables atienden a más personas, entre ellas una mujer embarazada de ocho meses y viuda desde hace un mes por que los servicios médicos atendieron mal a su marido. Tras esa noticia necesitan tomar un poco el aire y pasean por el puerto. Sentados, el mar está plácido y al otro lado se ve Turquía, es increíble pensar que de una imagen tan pacífica pueda llegar tanto sufrimiento. En ese momento dos niños se les acercan, vienen caminando desde Vial, un campo de refugiados a 15km de Quíos. Les preguntan por una mujer con cuatro hijos y que puede que esté embarazada. “¿Cómo te llamas?” “Hassan” “¿Y tu madre?” ” Bahía”. Gabi, Victor y Rami, no salen de su asombro, le enseñan la foto de la mujer y el afirma, “es mi madre”. El niño no entiende porque esos tres adultos lloran y ríen a la vez. Aparece Gustavo, un chico mexicano que fotografía ese momento. Se llevan a ese niño y su primo al hotel donde está su familia. Pero en el hotel no están, han ido a dar un paseo. Rami, corre, busca por las calles y los encuentra, al rato llega con su padre y sus hermanos, justo en el momento que Bahía baja del taxi procedente del hospital, ahí en un segundo confluyen tres años de espera, un momento mágico donde una madre y un hijo son uno. Hassan conoce por primera vez a su hermana pequeña, la abraza, la besa, lloran. Un regalo, un tiempo de felicidad en el camino hacia Europa. No compensa las guerras, no compensa la ausencia de un hijo durante tres años, ni la pérdida de un hijo en el trayecto, tampoco que meses después sigan estancados en esa isla griega, pero todo da igual, su madre es la Bahía que abraza un barco llamado Hassán, el hijo del que no quiere separase nunca más.

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2 respuestas a “BAHIA Y HASSAN

  1. Impresionante… Y también preciosa historia para cerrar este viaje y otra vuelta a casa, la tuya. Enhorabuena por todo lo que has conseguido, dicen que el éxito es invertir en todo lo que sí te vas a llevar a la tumba… Tú vas a ir repleto…
    Un abrazo

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